CCOO denuncia la escalada de agresiones, y de tensión, en la prisión de Burgos

    El pasado 9 de septiembre, en el turno de mañana, se produjo una nueva agresión a un funcionario en el Centro Penitenciario de Burgos. Un interno ubicado en el departamento de Celular le golpeó la cabeza a un funcionario con la barra metálica de una mancuerna que cogió del gimnasio. Mientras el personal intentaba aislar el incidente desalojando la galería, un grupo de internos secundaba un plante, desobedeciendo, increpando y amenazando de forma colectiva la orden de desalojo dada por los funcionarios, con la tenencia de un pincho carcelario, lo que ha comprometido seriamente la seguridad de este Centro Penitenciario.

    13/09/2018.
    Prisión de Burgos

    Prisión de Burgos

    Sin duda la profesionalidad del personal penitenciario impidió que sucedieran hechos de mayor gravedad. Como consecuencia de la agresión el trabajador se encuentra de baja laboral.

    CCOO viene insistiendo que la situación de la prisión de Burgos es insostenible, por la grave carencia de personal, el envejecimiento de la plantilla y una clasificación de internos completamente inadecuada, que permite que episodios de violencia contra el personal y la seguridad del establecimiento puedan extenderse como ha sucedido en esta ocasión.

    Desde CCOO venimos denunciando el alto número de agresiones que sufre el personal penitenciario, lo que ha provocado que Instituciones Penitenciarias tenga la tasa de siniestralidad más elevada de la Administración General de Estado, con el 90% de las agresiones físicas, sin que consten en este dato oficial la violencia verbal, o la psicológica puesto que la Administración ni tan siquiera las considera agresión.

    Las agresiones en prisión son un problema estructural, con múltiples causas y factores de riesgo. Entre las causas fundamentales se encuentra la falta de personal, el incremento de la población reclusa con patologías psiquiátricas, una deficiente clasificación regimental o la falta de medios y de formación continua y permanente.

    CCOO viene denunciando la situación alarmante de falta de personal que tiene en el Centro Penitenciario de Burgos. En este momento cerca del 50% de plazas del personal de vigilancia interior están vacantes, debido al problema del envejecimiento de esta plantilla, lo que implica que tengamos un número muy elevado de funcionarios que están en la situación de segunda actividad o próximos a optar a ella, circunstancia determinante del aumento de las agresiones.

    El día a día del trabajo penitenciario de este Centro, sale gracias al personal de prácticas, comprometiéndose su período formativo tutelado y de aprendizaje, al desempeñar en realidad plazas estructurales, sin ni tan siquiera cobrar como el personal funcionario de carrera.

    Desde CCOO demandamos una oferta de empleo público extraordinario y la negociación de un Protocolo de prevención eficaz frente a las agresiones al personal penitenciario, así como que se incrementen los programas de tratamiento y prevención dirigidos a la población reclusa más peligrosa.

    CCOO se solidariza con el compañero agredido y le desea una pronta recuperación, recordándole a la Administración que cumpla con la obligación legal que tiene de velar por la seguridad y salud de sus trabajadoras y trabajadores penitenciarios.

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