Reunión del Grupo Técnico de Igualdad en el Ministerio de Economía y Empresa

    “La igualdad es el alma de la libertad; de hecho, no hay libertad sin ella.” Frances Wright.

    23/07/2019.
    Vivas Libres Unidas 8M 2018

    Vivas Libres Unidas 8M 2018

    4 de julio. Reunión del Grupo Técnico de Igualdad en el Ministerio de Economía y Empresa en la que seguimos constatamos pocos avances aunque, si bien es cierto, no de tan “escasos alcances y cortas entendederas” como aquellos con los que nos tenemos que enfrentar en Grupos Técnicos como el de Responsabilidad Social, en el que la Igualdad, por cierto, también es materia de su actuación.

    Vacío informativo sobre el desarrollo de la negociación del III Plan de Igualdad, aparentemente bloqueada desde junio de 2018, y con el II Plan de Igualdad ya cerrado, del que, por cierto, tampoco nos han proporcionado un análisis de resultados. El mismo vacío en el desarrollo del Acuerdo de protocolo de acoso sexual y acoso por razón de género en la AGE. Tras las expectativas generadas a principios de año a raíz de las supuestas propuestas que había ya encima de la Mesa, en esta reunión comprobamos que si alguna vez hubo algo tangible, ha resultado ser tan solo un espejismo: continuamos imperturbablemente en el mismo punto de partida que en el 2011, esto es, con un Protocolo que es papel mojado mientras que Función Público no eleve el Acuerdo a Real Decreto.

    El objetivo de este Protocolo es identificar los cauces de actuación, fijar los procedimientos informales para la prevención del acoso y corrección de estas situaciones por medio del adecuado tratamiento, asesoramiento, confidencialidad, celeridad y eficacia en la respuesta, a través de un equipo de asesoramiento confidencial (Asesoría confidencial), conocida por todo el personal y con un perfil específico para gestionar con profesionalidad estas situaciones, apoyando a las posibles víctimas y evitando cualquier tipo de represalia contra la persona denunciante o a aquellas que un momento dado pudieran dar testimonio de esos hechos, sin dejar de garantizar por ello los derechos que amparan también a la persona denunciada. Además, y como complemento a ese objetivo, ha de establecer el procedimiento formal de denuncia cuando la situación de acoso sexual o acoso por razón de género no haya podido ser encauzada apropiadamente a través de un procedimiento informal.

    Nunca nos parecerá suficiente insistir en que el fenómeno del acoso sexual en el ámbito laboral es una de las formas más comunes de violencia de género, que pone de manifiesto la persistente desigualdad entre mujeres y hombres en nuestra sociedad, convirtiéndose en un mecanismo de subordinación y control hacia las víctimas de esos comportamientos. En este sentido son diversas y complejas las situaciones de esta índole en el ámbito del Ministerio que hemos ido conociendo, y denunciando, desde el 2011, siendo igualmente conscientes de que no accedemos a datos reales de incidencia porque la inexistencia del Protocolo dificulta tanto la interposición de denuncias en cualquiera de sus formas como el seguimiento de las mismas. De igual manera, la ausencia de protocolo ha venido propiciando actuaciones improvisadas de la Administración que han generado una mayor vulnerabilidad en las personas denunciantes ante estos hechos, y soluciones lentas que no se han correspondido con la gravedad y las circunstancias de las conductas denunciadas. En la última reunión de este Grupo Técnico, celebrada el pasado mes de marzo, a propuesta de CCOO la Administración adquirió finalmente el compromiso de crear una asesoría confidencial en el ámbito del Ministerio mientras el Protocolo de la AGE siguiera durmiendo el “sueño de los justos”, a fin de sentar unas mínimas bases que den garantías y cobertura tanto a las víctimas de acoso como al personal que deba gestionar estas situaciones desde el punto de vista de la Administración. En aquel momento se nos informó que esa Asesoría dependería directamente de la Subdirección General de RRHH y estaría, en principio, conformada por dos personas seleccionadas a través de un proceso selectivo que se realizaría antes del verano. Sin embargo, en esta ocasión la Administración nos informa que ha decidido optar por una alternativa distinta, y que las funciones de esa Asesoría van a ser finalmente asumidas por las personas adscritas al Servicio de Prevención. La razón que argumenta para esta decisión es que se trata de una personal que ya cuenta con cierta preparación en la materia, capacitación que se complementaría con una formación más específica al perfil que van a ejercer, y que empezaría a impartirse a partir del mes de Septiembre. Desde CCOO requerimos que se nos traslade la información a medida que se vaya diseñando esa formación a fin de hacer un seguimiento, realizar valoraciones y aportar propuestas y alternativas a la misma, si así procediera. Asimismo solicitamos que se ofrezca una formación similar a los/as integrantes de este Grupo Técnico, que entendemos que no debe basarse tanto en una modalidad online de formación, de uso muy socorrido, sino principalmente en una modalidad presencial, pudiendo utilizarse la modalidad online como herramienta complementaria y/o de apoyo a la segunda. La formación online puede transmitir conocimientos básicos. Pero poder trabajar con garantías en materia de Igualdad se precisa una formación dirigida a la sensibilización, a la concienciación y a la aproximación y profundización en conceptos y estrategias de intervención y actuación que la vía online por sí misma no puede proporcionar.

    Por último, preguntamos a la Administración por la implementación y sus consecuencias en el ámbito del Ministerio del RD 259/2019, de 12 de abril, por el que se regulan las Unidades de Igualdad de la Administración General del Estado. La Administración indica que las funciones de la Unidad de Igualdad las sigue asumiendo la Inspección de Servicios, pero que dicha Unidad se constituirá en el ámbito del Ministerio conforme a lo dictado en el citado Real Decreto cuando se establezca el nuevo Gobierno Estatal y se consoliden, o no, las estructuras ministeriales actuales.
    Esta situación de permanente interinidad del Gobierno parece ser la mejor de las excusas para que determinados gestores justifiquen la ausencia de movimiento, de actuaciones, de asunción de responsabilidades en cualquier área por las que se les cuestione. Ni protocolo de acoso, ni III Plan de Igualdad, ni desarrollo de Unidades de Igualdad. No se hace nada porque no hay Gobierno. Incomprensiblemente esta parálisis administrativa no es extrapolable a la correspondiente reducción de productividades que se abonan a esos/as gestores/as.

     

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